Desde hace cinco días, el bloqueo indefinido de carreteras en Bolivia mantiene interrumpida la movilidad en buena parte del país. La medida fue definida por la Central Obrera Boliviana en rechazo al Decreto Supremo 5503, que establece un nuevo régimen económico. La protesta se extiende en seis de los nueve departamentos bolivianos y afecta tanto vías interdepartamentales como accesos urbanos.La afectación en las carreteras quedó registrada en el más reciente mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras, actualizado a las 2:44, que reporta 57 puntos de bloqueo activos en diferentes tramos del país. La información oficial da cuenta de cierres en corredores estratégicos que conectan el altiplano con los principales centros urbanos.Los bloqueos son protagonizados por sectores afiliados a la COB, entre ellos mineros y maestros, con presencia en departamentos como La Paz, Oruro y Potosí. A estos se suman organizaciones campesinas vinculadas a Túpac Katari, que mantienen cerrados accesos hacia Desaguadero y la carretera que conduce a Copacabana, puntos claves para el tránsito interno y el turismo.El grupo ha caminado varios kilómetros intentando llegar a La Paz. Foto:CortesíaEl relatoEn medio de este escenario quedó atrapado un grupo de 17 ciudadanos colombianos que realizaban un viaje de turismo por el país. Entre ellos se encuentra Shirley Dayanna Prieto Villalba, quien relató a EL TIEMPO que el grupo había ingresado a Bolivia el pasado 2 de enero, con un itinerario que incluía La Paz, Uyuni y Copacabana. “Nosotros estamos de vacaciones, viajamos el 2 de enero hacia La Paz, estuvimos unos días allí y luego nos trasladamos hacia Uyuni. El plan era regresar, ir a Copacabana y después volver a La Paz para tomar los vuelos a Colombia”, explicó.La situación cambió cuando los bloqueos comenzaron a intensificarse durante el trayecto de regreso. Según el testimonio de Prieto Villalba, el grupo adquirió pasajes terrestres desde Uyuni hacia La Paz luego de recibir información de que se usarían rutas alternas. “La transportadora nos dijo que íbamos a llegar a La Paz, que tomarían desvíos. Tomamos el bus en la noche, pero solo avanzamos hasta un punto antes de Patacamaya”, señaló la mujer a este diario.El recorrido se detuvo a unos 30 minutos del municipio de Patacamaya, donde los bloqueos ya se extendían no solo en ciudades principales, sino también en poblaciones intermedias. “No es que bloqueen solo las capitales. Cada siete kilómetros hay cierres, incluso en pueblos pequeños”, relató. El grupo llegó a ese punto alrededor de las seis de la mañana y, ante la imposibilidad de continuar, tuvo que descender del bus y seguir a pie.Parte de los bloqueos en Bolivia. Foto:CortesíaEl avance se convirtió en una caminata prolongada sin alternativas de transporte. “En Patacamaya no hay buses, no hay taxis, no hay nada. Llamé al consulado de Colombia en Bolivia y lo que me dijeron es que esta no es una situación de guerra ni de conflicto armado, que no tienen medios para sacarnos, ni carros ni helicópteros. La recomendación fue que camináramos”, contó Prieto Villalba.La caminata se extendió durante toda la jornada. Desde Patacamaya, el grupo avanzó hasta Ayo Ayo, trayecto que completaron tras varias horas de desplazamiento continuo. Al día siguiente, retomaron el camino hacia El Tolar, un recorrido adicional de aproximadamente 10 kilómetros. “La idea siempre ha sido llegar a La Paz, pero todo está bloqueado. Los pocos taxis que hay no trabajan por miedo o porque ya no tienen gasolina”, explicó.Durante ese trayecto se presentó una emergencia médica. Según el relato, una de las menores del grupo cayó tras ser empujada por un perro y tuvo que ser atendida en el centro de salud de El Tolar. “La niña se lastimó y la ingresaron al centro de salud, donde recibió líquidos casi toda la mañana”, indicó. Mientras tanto, algunos adultos continuaron caminando en busca de transporte o ayuda.La menor que sufrió el accidente. Foto:CortesíaLa comunicación con el consulado colombiano continuó de manera intermitente. De acuerdo con Prieto Villalba, otros cinco ciudadanos colombianos que se encontraban en la zona informaron que se había gestionado el envío de un bus para evacuar a los turistas. “Nos dijeron que nos devolviéramos a El Tolar, que esperáramos en un hotel mientras llegaba el bus”, señaló.Sin embargo, el traslado no se concretó. “Después nos informan que el bus está complicado, que no lo dejan pasar, ni siquiera con ayuda humanitaria o ambulancias. Luego dijeron que enviarían camionetas, pero tampoco las dejaron pasar”, afirmó. Según el testimonio, las respuestas oficiales fueron cambiando con el paso de las horas sin que se materializara una solución.La tensión aumentó en el lugar donde permanecen alojados. Prieto Villalba relató que otros viajeros comenzaron a bloquear el paso para impedir el desplazamiento de manifestantes, lo que derivó en momentos de incertidumbre. “Llegaron personas encapuchadas, unas 20 o 30, con correas y garrotes. El ambiente se puso tenso”, dijo, y ante esa situación, el propietario del hotel les pidió permanecer resguardados durante la noche.El impacto del bloqueo también se refleja en la imposibilidad de continuar el viaje aéreo. El grupo tenía previsto volar desde La Paz hacia Lima y luego regresar a Bogotá. “El vuelo de mañana ya lo perdimos. Nos comunicamos con la aerolínea y nos dicen que el cambio cuesta cerca de dos millones de pesos, algo que no podemos asumir”, explicó Prieto Villalba, al señalar que no han recibido una alternativa concreta para retornar a Colombia.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia:

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