
El Ministerio de Juventud e Infancia se ha desmarcado de la ley de violencia vicaria machista que prepara el Ministerio de Igualdad, tras la negativa del Ministerio de Justicia a corregir los riesgos advertidos por el movimiento feminista, según señalan fuentes del departamento que dirige Sira Rego. Este jueves, el ministerio ha informado, por lo tanto, de que abandona la coproponencia de esta ley. Aunque los textos normativos los impulse un ministerio en concreto, es habitual que otros ministerios implicados en la temática que aborde esa ley participen en su redacción, y que el documento final vaya a Consejo de Ministros firmado por todos ellos. Ahora, Juventud e Infancia, en manos de Sumar, le dice a Justicia e Igualdad, bajo mandato socialista, que se baja del carro. Justamente el día anterior, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, explicó que aún se seguía negociando el texto, pero que podría ir a Consejo de Ministros el próximo martes. Según fuentes de Juventud e Infancia, Rego solicitó cambios en la forma en que el anteproyecto de Igualdad tipifica la violencia vicaria, en la regulación del régimen de visitas y la patria potestad de los hijos y en el derecho de escucha de niños, niñas y adolescentes. Estas fuentes señalan que se trata de asuntos “indispensables” para que la ley avance en garantía de derechos para las víctimas. Este miércoles, EL PAÍS publicó una carta abierta que la Coordinadora Estatal para la Erradicación de la Violencia Vicaria y la Violencia de Género Institucional envió a los ministerios de Igualdad, Infancia y Justicia, los tres directamente implicados tanto en esa norma como en la reforma de la ley de protección de la infancia y la adolescencia frente a la violencia, impulsada por el departamento que dirige Rego y que también incluye novedades respecto a la violencia vicaria. Una norma que está a la espera de las aportaciones que haga Justicia para pasar por Consejo de Ministros, según ha apuntado varias veces públicamente la ministra Rego. Las 20 organizaciones que conforman esta coordinadora feminista mostraron una “gran preocupación” ante la propuesta actual de Igualdad. Fuentes del departamento de Rego señalan como inaceptable que el texto actual siga permitiendo al agresor mantener contacto con hijos e hijas víctimas de violencia vicaria o de género. Estas fuentes insisten en que un maltratador no puede ser un buen padre y en que el Estado tiene la obligación de proteger a la infancia. Además, aseguran que el derecho a la escucha de niños y niñas no queda garantizado en la actual redacción del anteproyecto de ley de violencia vicaria machista, un aspecto que Rego y su equipo consideran central. Las mismas fuentes señalan que, tal y como ha alertado el movimiento feminista, la tipificación de violencia vicaria que contempla en estos momentos el texto deja a las madres protectoras en una situación de inseguridad jurídica. La misiva firmada por las organizaciones feministas apunta que el anteproyecto crea una nueva figura delictiva, pero que lo hace como “un delito neutro de violencia vicaria”, es decir, que si lo que se pretende es regular la violencia vicaria machista, la que los hombres ejercen contra los hijos u otras personas para hacer daño a las mujeres, este texto no lo hace, sino que pone sobre la mesa un delito, ya sea ejercido por hombres o por mujeres, algo que, según la carta que trascendió este miércoles, va “en clara contradicción no solo con el concepto mismo de violencia vicaria, sino con las verdaderas necesidades y exigencias de un fenómeno social de tal naturaleza”.Juventud e Infancia considera urgente legislar sobre la violencia vicaria y las fuentes del departamento subrayan que su propósito en todo momento ha sido el de mejorar el texto, por lo que aseguran que mantienen abierta la puerta al diálogo para tener una ley a la altura. Sin embargo, consideran inaceptable que el texto siga su curso con la redacción actual.El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
La nueva ley de violencia vicaria machista desata un conflicto entre los ministerios de Juventud, Justicia e Igualdad | Sociedad
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