En medio de la creciente tensión entre Colombia y Ecuador, luego de que el presidente del vecino país, Daniel Noboa Azín, anunciara la imposición de una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia, medida que entraría en vigencia el 1 de febrero, distintos sectores del Gobierno colombiano han expresado su rechazo.En ese contexto, el presidente Gustavo Petro se pronunció recientemente y aseguró que los narcotraficantes colombianos se han desplazado hacia Ecuador como resultado de las operaciones militares adelantadas contra estas estructuras en el país.“El presidente del Ecuador nos ha tratado mal porque dice que el narco se va a su país y es cierto. El narcotráfico ya no quiere estar en Colombia porque sabe que aumentamos cada vez más la presión sobre él. Si el narco estuviera contento en Colombia, no se iría en masa a Ecuador”, afirmó el mandatario en su cuenta de la red social X.Presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su homólogo de Ecuador, Daniel Novoa. Foto:Presidencia/AfpEL TIEMPO contrastó estas declaraciones y consultó a fuentes y expertos del sector Defensa, quienes discrepan de lo afirmado por el jefe de Estado. Si bien reconocen que en 2025 las cifras de incautación de cocaína se acercaron a las 1.000 toneladas, junto con más de 560 combates y 12.400 capturas de integrantes de grupos armados, señalan que estos resultados no se han traducido en un debilitamiento estructural del poder de las organizaciones narcotraficantes en Colombia, aunque no se descarta que la presión haya llevado a que algunos capos hayan salido al vecino país. Fuentes de inteligencia indicaron a este diario que en varios territorios del Pacífico colombiano, entre ellos Tumaco, municipio fronterizo con Ecuador, la dinámica de producción y comercialización de cocaína ha cambiado de manera sustancial en los últimos años, con efectos directos sobre el control territorial y las finanzas de los grupos armados ilegales que delinquen en Colombia.Cayó alias Quevedo, considerado un peligroso cabecilla de banda que delinquia en Nariño y Ecuador. Foto:De videosDe acuerdo con esta información, en esa zona la hoja de coca dejó de circular como producto final y la producción se concentra ahora en pasta base, clorhidrato y cocaína lista para exportación.Organizaciones criminales de origen mexicano, que actúan como compradoras, negocian directamente con los grupos armados el volumen y el precio de los cargamentos. Los acuerdos se cierran por toneladas y los pagos se realizan antes de que la droga salga del territorio.“El resultado es visible en el fortalecimiento financiero de organizaciones como las disidencias de las Farc, el Eln y, en algunas regiones, el Clan del Golfo. Ese músculo económico se traduce en una mayor capacidad para sostener el control territorial, ampliar el número de integrantes, adquirir armamento, financiar la logística y consolidar redes urbanas. Por esa razón, los grandes capos necesitan mantenerse en estos territorios y asegurar el control de esas economías”, explicó una de las fuentes consultadas.Las capturasOtro de los puntos destacados por las fuentes es que, en los últimos años, al menos diez cabecillas de estructuras criminales ecuatorianas han sido capturados o abatidos en territorio colombiano. “Esto demuestra lo contrario a lo dicho por el presidente Petro. Más bien, están buscando en Colombia un territorio para esconderse y evadir a las autoridades ecuatorianas”, señaló otra fuente de inteligencia.En 2023, por ejemplo, fueron capturados Wilder Emilio Sánchez Farfán, alias ‘Gato’ Farfán, y Luis Arboleda, conocido como ‘Gordo Luis’, además del presunto homicidio de ‘JR’. Desde finales de 2024 y en lo corrido de 2025, las autoridades han reportado la desarticulación de cinco jefes criminales procedentes de Ecuador en Colombia.Alias Fede Foto:Redes socialesLos casos más recientes se registraron en Antioquia. El 2 de octubre de 2025 fue capturado en Medellín Rolando Federico Gómez Quindé, alias Fede, señalado cabecilla del grupo criminal ‘Las Águilas’, con operaciones en Ecuador y Colombia. Tres días antes, en Rionegro, murió Jortman Robinson Suárez Molina, conocido como ‘El Ecuatoriano’, durante un operativo de las fuerzas de seguridad.A estos hechos se suma la captura, en junio del año pasado en Bogotá, de Vinicio Antonio, considerado por las autoridades ecuatorianas como un objetivo de alto valor dentro de la estructura del grupo ‘Los Choneros’. Según información oficial, este hombre tendría vínculos con la ‘Segunda Marquetalia’ y haría parte de una red dedicada al tráfico de drogas, armas y al lavado de activos.Ahora bien, aunque en Ecuador se han capturado a colombianos en los últimos meses por diferentes delitos, las autoridades no ubican a la mayoría de los detenidos como jefes o capos de grandes organizaciones criminales. Tal es el caso de Antonio Quintero Molina, conocido como alias Caleño o Cali, señalado integrante del ‘clan del Golfo’ quien fue capturado por las autoridades de Ecuador a mediados de diciembre pasado en la provincia costera de Santa Elena.Otra de las capturas fue la de alias Saulo, en julio pasado en la ciudad porteña de Esmeraldas, quien tenía orden de captura vigente en Colombia por lavado de activos y a quien vinculan a grupos y estructuras criminales del narcotráfico. Además, aparece como líder de la llamada Coordinadora Guerrillera del Pacífico, grupo disidente del Frente Oliver Sinisterra y de las Farc.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia:

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