De que la vida es como una caja de bombones dan cuenta Forrest Gump y José A. Torres Ramírez (60 años), fiscal de Ohio (EE UU). Cuando Torres tenía siete u ocho años, conversaba horas y horas con su bisabuelo en su Puerto Rico natal preguntándole por el origen de la familia. Así se enteró de que procedían de Uclés (Cuenca) y que un antepasado, el sargento mayor de los Tercios García de Torres, murió luchando contra los holandeses en un ataque a la isla caribeña en 1625. Hace escasas semanas, Gilles Prilaux, jefe del servicio arqueológico del departamento de Somme (Francia), le escribió un correo en el que le anunciaba que habían descubierto en la ciudadela de Doullens el nombre de su antepasado grabado en un muro. Casualmente, la gran afición de Torres es la recreación histórica. Acaba de terminar la armadura, con filigranas de oro, de un mariscal de campo de los Tercios y hace dos semanas la paseó por Madrid. Más informaciónSus estudios ―es licenciado en Derecho y Ciencias Políticas― terminaron impulsando su carrera hasta Ohio, donde trabaja como fiscal y asesor del gobernador. Pero su gran afición es la recreación histórica de batallas, un sueño que ha visto cumplido en numerosas ciudades de Estados Unidos y Europa. Colabora con diversas asociaciones recreacionistas, como Caballeros de Urrea, 3eme Cuirassiers, Brigade Napoleon, Jane Austen Society, Regimiento Fijo de Puerto Rico o la española Asociación 31 Enero Tercios. Recientemente ha reproducido la armadura y el morrión de un mariscal de campo español, vestimenta que lució el pasado 31 de enero en Madrid en un acto festivo en el centro de la ciudad. “Estas armaduras se distinguen por el lujo y el color. Solo hay que ver los cuadros del duque de Alba o de Farnesio. Eran armaduras que, por lo general, se hacían en Milán o Pisa. Me siento orgulloso de decir que conseguí recrear ese trabajo usando las mismas técnicas. La única diferencia ha estado en incrustar el oro. Antes se hacía con mercurio, pero para evitar riesgos, enchapé con electricidad”, asegura. Torres busca huecos en su intensa carrera profesional para llevar a cabo su gran afición. Ha sido responsable de la legislación criminal y de reglamentos de Ohio, redactó el proyecto de ley que mejoraba los procedimientos para interrogatorio de sospechosos bajo custodia policial y desarrolló el procedimiento para facilitar la inocencia de un acusado mediante pruebas de ADN. Ha concedido más de 3.000 audiencias de indulto y de libertad condicional, 21 de ellas de condenados a muerte. Ha desplegado también una amplia investigación sobre redes policiales corruptas.Recreación de un desfile de los Tercios, en una imagen cedida por José A. Torres.“Cuando me voy a recrear, dejo de lado los homicidios y los robos. Preparo mis maletas y me olvido de todo eso. Ahora bien, el tener experiencia como fiscal y actuar ante un jurado me ayuda a presentar un papel de forma convincente ante el público que asiste a las recreaciones. Para mí la recreación histórica nos ayuda a entender lo que verdaderamente vivieron nuestros antepasados, a aprender cómo era la vida en esos tiempos. Una cosa es leer sobre el choque de las picas y otra es estar en medio de esa pelea. Es especial poder visitar la plaza de la Villa en Madrid y tomar fotos de la estatua de [Álvaro de] Bazán y del antiguo Ayuntamiento, pero no es comparable con ver esa misma plaza llena de vida, al estilo de los tiempos de Velázquez”, dice con un suave acento puertorriqueño. Inscripción hallada en la ciudadela de Doullens con el apellido Torres.Servicio Arqueológico de SommeTorres publicó el año pasado en su cuenta en las redes sociales algunas de sus fotografías ataviado como soldado de los Tercios. Poco después, recibió un mensaje de los responsables del servicio arqueológico del departamento francés de Somme, muy próximo al antiguo Flandes. En él se lee: “Somos un equipo que estudia la ciudadela de Doullens, formado por arqueólogos, historiadores, cartógrafos y pilotos de drones. Hemos encontrado en una galería subterránea la inscripción ‘Torres’. ¿Podría ayudarnos en la campaña de promoción de nuestro patrimonio?”. García de Torres nació en 1563 en Uclés. Se alistó en el ejército del Rey en 1579 con 16 años, donde sirvió durante 46. Estuvo a las órdenes de Agustín Mexia en Flandes en el Tercio Zambapalos. Se embarcó en la Gran Armada en el galeón San Bartolomé, bajo el mando del alférez Gerónimo de Monroy. Alcanzó el grado de sargento mayor. Participó en la batalla de las Azores con el marqués de Santa Cruz, en la defensa de A Coruña del pirata Francis Drake y fue herido de un balazo en la toma de Le Catelet, en Doullens, en 1595, donde se ha encontrado la inscripción. Luchó en Cambrai (1595), Calais (1596) y Las Ardenas (1596). Fue recompensado con 18 escudos y recomendado para el grado de capitán. El 7 de agosto de 1602 llegó a Puerto Rico. En 1607, capturó un barco inglés con toda su tripulación. En 1625, la flota holandesa de Boudewijn Hendricksz atacó la isla. García de Torres fortificó el área de Puntilla con 120 soldados. “En defensa de esta posición lucharemos hasta el último hombre como súbditos leales, y les juro que seré el primero en caer”. Recibió un disparo en el pecho y murió siete días después el 5 de octubre de 1625. Docuento de nombremiento del grado de sargento mayor a García de Torres.Esta historia, que está ampliamente documentada con escritos de la época, llevó a José A. Torres a fascinarse por el pasado familiar. Y a partir de 1998, inició una trayectoria de recreación histórica que le ha llevado a A Coruña, Ferrol, Medina de Rioseco, Chequia, Bélgica, Países Bajos, Francia, Waterloo, Austerlitz, Grolle… y hace dos semanas a Madrid, entre otros lugares. “Pero mis eventos favoritos han sido Waterloo 2015 en su bicentenario, donde recreamos la gran batalla ante 70.000 personas; Grolle, en Holanda, donde junté mi pica a las tropas españolas, y Yecla [Murcia]donde conocí por primera vez a muchos recreadores que hoy considero muy amigos”. ¿Va a ir a Doullens a ver la inscripción de su antepasado? “¿Lo duda?”.

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