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La confrontación armada volvió a sentirse en la zona rural de San Vicente del Caguán, Caquetá. En veredas apartadas, los enfrentamientos entre estructuras ilegales dejaron víctimas entre quienes portaban armas y entre la población campesina, en medio de un escenario que se conecta con otros focos de violencia registrados endistintas regiones del país durante los últimos días.Fuente le indicaron a EL TIEMPO que los enfrentamientos se registran en las veredas Guayabal, Rovira y Balsillas, los choques entre la estructura Teófilo Forero de las Farc, adscrita a la autodenominada ‘Segunda Marquetalia’, y el grupo armado bajo el mando de alias Calarcá habrían dejado varios combatientes muertos.La situación quedó expuesta también en registros audiovisuales difundidos en redes sociales. En varios de esos videos se observa a integrantes de la ‘Segunda Marquetalia’ entregando a la Cruz Roja Internacional a dos combatientes capturados que harían parte de la estructura de alias Calarcá, en un procedimiento realizado en medio de la tensión que persiste en la región.Soldados están siendo desplegados en la zona. Foto:CortesíaEstos hechos se suman a otros episodios recientes de violencia armada en la que las disidencias de ‘Calarcá’ han sido protagonistas. En Antioquia, continúan los enfrentamientos asociados con la estructura 36 y el ‘clan del Golfo’ en zona rural del municipio de Briceño, donde desde el fin de semana pasado se reportan movimientos armados. A ese panorama se agrega la masacre ocurrida el viernes 16 de enero en una zona rural del mismo municipio, donde fueron asesinadas 26 personas, entre ellas cuatro menores, y el posterior retorno de algunas familias desplazadas.Los reportes de seguridad recopilados en las últimas horas por las autoridades muestran un patrón que se repite en varios de los escenarios de confrontación. En distintos frentes donde se han presentado combates, las disidencias comandadas por alias Calarcá aparecen como un actor recurrente, lo que ha encendido alertas en organismos de inteligencia y en la fuerza pública.Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá Foto:ARCHIVO PARTICULARMilitares en retiro consultados por EL TIEMPO señalaron que este tipo de movimientos armados estaría ligado a la intención de exhibir control ilegal del territorio en un contexto previo a las elecciones. Desde su perspectiva, la coyuntura impone retos operacionales adicionales para la fuerza pública, en un momento en el que deben ajustarse los dispositivos de seguridad electoral.“Lo complejo es que a 40 días de elecciones deben estar en pleno planeamiento y ajustados ciclos CODE (Ciclo de Operaciones Descanso y Entrenamiento) para tener la disponibilidad de tropas para el Plan Democracia. Una vez se asuma ese dispositivo, disminuye la probabilidad de operaciones ofensivas, y los grupos armados lo saben”, afirmó un general en retiro.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia:
